La Verdad y Otras Mentiras
Medicina y Literatura
Medicina y Literatura
“Mujeres misterio” ¿Existe la mujer? ¿Qué es una mujer? Tres escritores intentan dar respuesta a estos interrogantes. Hombres hablando de mujeres
“Una mujer no es de nadie, salvo de sí misma. Ningún hombre pierde más mujer que la que ya no tiene” Abelardo Castillo
Corren tiempos de felicidad imperativa y de intolerancia a las pequeñas derrotas cotidianas. Incapaces de callar, compelidos por el tácito mandato de decirlo todo no resulta extraño que la sexualidad se haya convertido en discurso. En una atmósfera psicologizada hasta la intoxicación las clases medias urbanas no toleran el silencio ni las preguntas sin respuestas. More >
“Es imposible aprender sobre lo que se cree saber” Epicteto
Advertencia: este artículo requiere poner en suspenso algunas de nuestras ideas más consolidadas. Permítase –por un momento- dudar de lo evidente. Atrévase a la perplejidad de lo nuevo y a la cercanía de la incertidumbre. Después de todo, siempre podrá volver hacia atrás.
El pintor surrealiasta belga René Magritte provocó la reacción y el desconcierto del público al presentar este cuadro acompañado un texto que decía: “Esto no es una pipa”. A esta sorpresa el autor respondía: “Desde ya que esto no es una pipa, esto es una pintura”. De este modo Magritte More >
Acerca del apasionante libro de Ricardo Coler
Es muy alentador que vuestra revista haga lugar a debates a menudo silenciados. El apasionante libro de Ricardo Coler, “Eterna Juventud”, propone una mirada infrecuente pero imprescindible. La encrucijada entre ciencia y cultura, entre historia clínica e historias de vida, entre biología y biografía. Salirse del encierro epistemológico de la propia disciplina es algo que pocos pueden hacer y Coler ya ha dado muestras de su habilidad para lograrlo en sus libros anteriores. Quisiera hacer algunas precisiones con la mejor buena voluntad y mi explícito respeto por las ideas de otros.
Tócala de nuevo Sam
Durante el día fueron evacuados más de la mitad de los enfermos del hospital. A medida que las camillas iban saliendo hacia las ambulancias, nos despedíamos de ellos en una ceremonia que, no por absurda, dejó de conmovernos a todos. Nada tenía sentido. Ellos emprendían un viaje de apenas un kilómetro hasta un hospital vecino. Nosotros permanecíamos encerrados. Pero ninguna de las dos cosas tenía ningún fundamento. Las salas deshabitadas hacían resonar los pasos y las voces en un eco infinito que se negaba al silencio. Decenas de camas vacías parecían lechos de fantasmas. Los pocos pacientes More >
Las otras víctimas
Acompañé a Mariana hasta la habitación y esperé a que se bañe y se cambie de ropa. La obligué a tomar una taza de café con leche y a comer algunas galletitas. Caminar con ella hasta los dormitorios resultó una experiencia curiosa. Cada persona con la que nos cruzamos se detuvo a observarnos asombrada por su aspecto. Con la cabeza rapada, su chaqueta empapada y una expresión que no dejaba dudas de que se encontraba sumergida en sus propios pensamientos sin advertir las reacciones que provocaba a su paso, no podía pasar inadvertida. Algunos me hicieron gestos interrogantes More >
Dos carnes paralelas
“En esta vida presa de erotomanía, voy rodando valentía pa´ decirte la verdad” (La Shica)
Mientras mis compañeros estaban reunidos en el auditorio, mientras el cuerpo de Aurelio viajaba en una camilla hacia la morgue, mientras Zipo le cantaba “No woman, no cry” como su homenaje final; yo estaba parado en un pasillo sin saber qué hacer.
En cuanto me quedé solo las preguntas pendientes volvieron a interrogarme. Es necesario aturdirse para no escuchar el estruendo del silencio. Es insoportable no tener nada que hacer. Es mucho peor que estar atosigado de tareas inútiles. Es por eso que los aeropuertos, las More >
¡Hey Bobby Marley!
Desde el momento en que los epidemiólogos se quitaron sus barbijos se transformaron en nuestros semejantes. Sólo entonces la palabra tuvo un lugar como vehículo del entendimiento y dejó de funcionar como un arma mortífera. El gesto de descubrirse fue también el símbolo que disolvió aquello que hasta ese momento nos separaba. Ahora habían modificado su identidad. Mirándonos a las caras nos vimos iguales por primera vez durante esa absurda mañana.
Virchow nos informó que sería preciso cumplir con algunos pasos que, aunque formaran parte de una gran simulación, deberían concretarse para que las cosas terminen del modo menos More >
Rayos, truenos, pánico y un raro desfile de carnaval.
Nuestro turno de trabajo comenzaba a las seis. Aún nos quedaba más de una hora. Poco tiempo como para intentar dormir. Demasiado como para quedarse sin hacer nada. Mariana bebió sus últimos sorbos de café mientras los demás se retiraban del comedor. Pensé en salir. También pensé en quedarme. Mientras me decidía la miré rozar con los dedos de su pié descalzo la superficie áspera de una pata de la mesa. Con los dedos extendidos la recorría de arriba hacia abajo una y otra vez. Los hacía con la lentitud suficiente como More >
Burbujas dentro de burbujas
Mariana decidió acompañarme al comedor para reunirnos con el grupo que se nos había anticipado. Al menos durante un tiempo abandonaría la oscuridad de la habitación para compartir con sus compañeros el período de descanso. Nos prometimos volver a conversar acerca de lo que sentía más tarde. Tal como ocurrían los acontecimientos dudaba de encontrar un tiempo suficiente como para pensar en alguna forma de ayudarla. Del mismo modo en que aún no había podido reflexionar acerca de la muerte de Aurelio, era muy probable que no pudiese hacerlo con lo que le pasaba a Mariana. Los More >
Acerca de lo que llena un pozo vacío.
IntraMed
Cuando intentaba recuperarme del impacto que la muerte de Aurelio me había producido, una llamada telefónica me devolvió al curso de los hechos que se vivían en el hospital. Hubiese querido tener tiempo para reflexionar en soledad acerca de lo que había sucedido. Sobre las imprevisibles repercusiones que su confesión final comenzaba a producirme. ¿Qué debe hacer una persona con un secreto que no le pertenece? ¿Cuáles son las obligaciones que se contraen al recibir de manos de un moribundo semejante legado? ¿Quiso Aurelio que ese dato siniestro no muriese con él? ¿O, More >
Últimos Comentarios