Te quiero falsa, irreal. No me interesa tu verdad sino tu simulacro. Quiero precipitarme y clavar el pico sobre las uvas pintadas como los tontos pájaros de Zeuxis. Mentime. Dejame creer que sos como yo te he inventado. Actuá para mí el personaje de acuerdo al guión que tengo escrito en mi cabeza. No jodas. No me adviertas más que me estoy equivocando. Siempre nos equivocamos. Nadie encuentra más que lo que busca. Y lo encuentra muchas veces. Pero durante poco tiempo. Dejame creer aunque sepa que no es cierto. No seas tonta. No rompas el hechizo. Vos y yo somos sombras. Humo que se desvanece apenas lo tocamos. El amor es el gesto del brazo viajando hacia esa niebla. Es el trayecto de la mano con los dedos crispados. La brevísima felicidad de suponer que sos real. No hay amores verdaderos. Dejá de molestarme. No anticipes mi derrota. Permitime perder por mis propios medios. Mientras te invento mis ideas te tocan. Acostate, cerrá los ojos. No me hables. Ahora yo ingresaré en una mujer que no sos vos. Mientras vos vas a pensar que te cabalga un hombre que no soy yo. Pero los dos tenemos que creer que nos abraza alguien que sabe quienes somos. Náufragos alucinando una isla. Somos muertos que sueñan que están vivos. Guardate la verdad. No me sirve para nada. Subite a esta nave de los locos. Dentro de un rato los dos nos caeremos al piso. Nos dolerán los huesos. Mañana no vamos a putear a nosotros mismos en el desayuno. No podremos creer que hayamos sido tan idiotas como para trepar la noche sobre una liana que no existe. Pero será tarde. El momento es ahora. Mientras nos dure este puño en el estómago. Mientras todo quede en suspenso. Mientras la puta vida se distraiga. ¡Ahora! ¿No te das cuenta? Estamos hambrientos de abrazos imposibles.

No hay posts relacionados.